Carta por QR que cambia al instante
Cada mesa tiene su enlace. Marcar un plato como agotado lo quita de la carta en ese mismo segundo, sin reimprimir nada.
Carta digital con código QR, pedido en mesa, reservas y fidelización, sin depender de una carta en PDF.
La carta en PDF pegada tras un código QR resolvió 2020 y ya no resuelve nada: no sabe que un plato se ha acabado, no recibe pedidos, no recuerda a nadie y no dice qué se vende. Lo que cambia la operación es que la carta sea dato: un plato agotado desaparece al instante, el pedido llega a cocina con la mesa incluida, y a fin de mes hay un número en vez de una impresión.
Quien llega a esta página está buscando
Lo que sale de aquí
No es una lista de funciones. Son las apps que la gente describe de verdad, y lo que la plataforma devuelve cuando lo hace.
Cada mesa tiene su enlace. Marcar un plato como agotado lo quita de la carta en ese mismo segundo, sin reimprimir nada.
El cliente pide desde el móvil, el pedido llega a una pantalla de cocina ya con el número de mesa, y el camarero sigue lo que ha salido y lo que falta.
Mesas por hora y tamaño, confirmación por correo y recordatorio la víspera, que es lo que baja la tasa de quien reserva y no aparece.
Clientes registrados con historial de consumo, sello por visita y cupón para quien lleva treinta días sin volver. Es la lista de clientes que el marketplace nunca te dio.
Ya viene incluido
Base de datos, login, pagos y publicación forman parte de la plataforma, no son una lista de servicios que vas a conectar tú después.
Cada pantalla lee y escribe en modelos que puedes abrir, consultar y exportar. El dato es una base tuya desde el primer minuto, no una hoja de cálculo que la app finge leer.
Correo, enlace mágico y entrar con Google, con roles y propiedad por registro decididos por el propio Postgres. Una pantalla mal escrita no se convierte en una fuga, porque la base responde vacío.
Stripe, Pagar.me y Mercado Pago se conectan una vez. Tarjeta, Pix, boleto y suscripciones, con los campos de la tarjeta dibujados por una bóveda alojada que tu app nunca toca.
Un proyecto publicado de tres formas: en tu dominio, como icono en el móvil desde el navegador, y como binario firmado enviado bajo tu propia cuenta de tienda.
Títulos, metadatos, sitemap, datos estructurados e imágenes para compartir salen junto con la app. Las páginas se encuentran, no solo se enlazan.
React de verdad, editado línea a línea o haciendo clic en el elemento en pantalla, exportado en ZIP o enviado a tu GitHub. Sin ataduras que tengas que negociar para salir.
Cómo funciona
Son tres pasos, y el segundo es el que nadie se cree hasta que lo ve pasar.
Di qué hace la app y qué tiene que recordar. Sin diagrama, sin esquema, sin nombrar un solo framework.
Pantallas, modelos de datos, login y pagos aparecen mientras lees. Lo que no te guste, lo dices y cambia.
En línea en tu dominio en segundos, con historial de versiones detrás. La conversación del martes es la versión del martes.
Empieza aquí
Esto es un primer mensaje entero, no un eslogan. Pégalo, cambia los sustantivos por los tuyos, y tendrás una app a la que reaccionar en vez de una página en blanco.
Crea una app para un restaurante. Carta con categorías, platos con foto, precio, descripción, marca de agotado y extras; cada mesa tiene un código QR que abre la carta sabiendo ya su número; el cliente monta el pedido y lo envía, y el pedido aparece en una pantalla de cocina por orden de llegada, con el número de mesa y un botón de listo; el camarero ve las mesas abiertas y la cuenta de cada una; reserva de mesa por hora y número de personas, con confirmación por correo y recordatorio la víspera; ficha de cliente con historial y un sello por visita; y un panel solo para mí con facturación por día, ticket medio, platos más pedidos y horas punta.
Para empezar hoy
Una plantilla es una app funcionando, con datos dentro. Abre una, déjala a tu manera y publícala en tu propia cuenta.
Preguntas
No. La carta se abre en el móvil del cliente desde el código QR, y la pantalla de cocina es el navegador de cualquier aparato que ya tengas, incluido un móvil viejo o un portátil. Nada aquí depende de comprar hardware.
Sigue mirando
La mayoría de las apps acaba viviendo entre dos categorías. Nada te impide pedir las dos cosas en el mismo párrafo.
Carta, carrito, coste de envío por zona, pago y seguimiento del pedido, en tu app y sin comisión de marketplace.
Escaparate de productos con precio, foto y stock, y el pedido montado llegando escrito a tu conversación de WhatsApp.
Catálogo, carrito, checkout, cupones y suscripciones. Tarjeta y Pix incluidos, con pedidos y clientes en tu propia base de datos.
Solicitud, conductor asignado, precio por trayecto y seguimiento, con alta separada para pasajeros y conductores.
Horario por profesional, servicios con duraciones distintas, señal al reservar y recordatorio la víspera.
Clases con plazas limitadas, check-in, rutina por alumno y cuota cobrada como suscripción.
Módulos, clases en vídeo, progreso del alumno, certificado y cobro por curso o por suscripción, con el vídeo alojado aquí.
Agenda por profesional y por sala, ficha del paciente, mutua y privado, confirmación y recordatorio de cita.
Citas de peluquería canina, ficha por animal, bonos de sesiones y recordatorio para quien no ha vuelto.
Gratis para empezar, sin tarjeta. Solo pagas cuando quieras publicar con tu marca, y te llevas el código si algún día quieres.