Dos altas, con roles separados
Pasajeros y conductores usan la misma app y ven pantallas distintas, porque el rol es una regla en la base de datos y no una condición en la pantalla.
Solicitud, conductor asignado, precio por trayecto y seguimiento, con alta separada para pasajeros y conductores.
Todo el mundo que busca esto piensa en Uber, y la app que la mayoría necesita no es Uber. Casi todos los casos reales son transporte con relación conocida: escolar, lanzadera de empresa, furgoneta de barrio, taxi de pueblo, traslado al aeropuerto. Esos no necesitan una subasta en tiempo real entre conductores cercanos; necesitan solicitud, conductor asignado, ruta fija y cobro recurrente, y eso sí se puede montar aquí de verdad.
Quien llega a esta página está buscando
Lo que sale de aquí
No es una lista de funciones. Son las apps que la gente describe de verdad, y lo que la plataforma devuelve cuando lo hace.
Pasajeros y conductores usan la misma app y ven pantallas distintas, porque el rol es una regla en la base de datos y no una condición en la pantalla.
El pasajero pide, tú o una regla asignáis conductor, y él acepta o rechaza. Cada cambio de estado es un registro, así que hay historial de lo que pasó.
Tabla de trayectos, tarifa por kilómetro o plan mensual para escolar y lanzaderas, cobrado como suscripción con tarjeta.
El pasajero ve el estado del viaje y recibe push al confirmar y al llegar; queda un justificante, que es lo que pide la empresa contratante al cerrar el mes.
Ya viene incluido
Base de datos, login, pagos y publicación forman parte de la plataforma, no son una lista de servicios que vas a conectar tú después.
Cada pantalla lee y escribe en modelos que puedes abrir, consultar y exportar. El dato es una base tuya desde el primer minuto, no una hoja de cálculo que la app finge leer.
Correo, enlace mágico y entrar con Google, con roles y propiedad por registro decididos por el propio Postgres. Una pantalla mal escrita no se convierte en una fuga, porque la base responde vacío.
Stripe, Pagar.me y Mercado Pago se conectan una vez. Tarjeta, Pix, boleto y suscripciones, con los campos de la tarjeta dibujados por una bóveda alojada que tu app nunca toca.
Un proyecto publicado de tres formas: en tu dominio, como icono en el móvil desde el navegador, y como binario firmado enviado bajo tu propia cuenta de tienda.
Títulos, metadatos, sitemap, datos estructurados e imágenes para compartir salen junto con la app. Las páginas se encuentran, no solo se enlazan.
React de verdad, editado línea a línea o haciendo clic en el elemento en pantalla, exportado en ZIP o enviado a tu GitHub. Sin ataduras que tengas que negociar para salir.
Cómo funciona
Son tres pasos, y el segundo es el que nadie se cree hasta que lo ve pasar.
Di qué hace la app y qué tiene que recordar. Sin diagrama, sin esquema, sin nombrar un solo framework.
Pantallas, modelos de datos, login y pagos aparecen mientras lees. Lo que no te guste, lo dices y cambia.
En línea en tu dominio en segundos, con historial de versiones detrás. La conversación del martes es la versión del martes.
Empieza aquí
Esto es un primer mensaje entero, no un eslogan. Pégalo, cambia los sustantivos por los tuyos, y tendrás una app a la que reaccionar en vez de una página en blanco.
Crea una app de transporte escolar. Los tutores se registran y dan de alta a los alumnos con dirección, colegio y turno; los conductores tienen alta propia con vehículo y capacidad; cada alumno se vincula a una ruta y a un conductor; el tutor ve la ruta de su hijo, marca una ausencia del día y recibe push cuando se confirman la recogida y la entrega; el conductor ve solo la lista de su propia ruta, en orden de paradas, y confirma cada recogida; la mensualidad es una suscripción con tarjeta, con historial de pagos; y yo veo un panel con rutas, ocupación por ruta, ausencias de la semana e impagos.
Para empezar hoy
Una plantilla es una app funcionando, con datos dentro. Abre una, déjala a tu manera y publícala en tu propia cuenta.
Reserva de clases para un estudio con aforo limitado: créditos, una lista de espera que avanza sola y una lista de puerta que registra quién vino.
Una agenda de salón donde cada cita reserva el tiempo de arreglo, así un hueco en el panel es tiempo vendible de verdad — y un asistente que dice qué huecos merecen una llamada.
Preguntas
Se puede hacer la parte que decide: solicitud, asignación de conductor, estados del viaje, precio y pago. Lo que no se puede es la disputa en tiempo real entre conductores cercanos con la posición actualizándose en el mapa cada segundo, que depende de rastreo continuo y es donde realmente está el coste de una app así. Para transporte con relación conocida no se echa de menos; para un marketplace abierto de viajes, sí.
Sigue mirando
La mayoría de las apps acaba viviendo entre dos categorías. Nada te impide pedir las dos cosas en el mismo párrafo.
Horario por profesional, servicios con duraciones distintas, señal al reservar y recordatorio la víspera.
Clases con plazas limitadas, check-in, rutina por alumno y cuota cobrada como suscripción.
Agenda por profesional y por sala, ficha del paciente, mutua y privado, confirmación y recordatorio de cita.
Citas de peluquería canina, ficha por animal, bonos de sesiones y recordatorio para quien no ha vuelto.
Orden de trabajo, presupuesto aprobado por el cliente, historial por vehículo y agenda de puestos.
Inscripción, entrada con código QR, acreditación en la puerta, programa y avisos para quien ya está dentro.
Disponibilidad por profesional, confirmación, recordatorios y check-in — la agenda de siempre, sin la hoja de cálculo.
Carta, carrito, coste de envío por zona, pago y seguimiento del pedido, en tu app y sin comisión de marketplace.
Carta digital con código QR, pedido en mesa, reservas y fidelización, sin depender de una carta en PDF.
Gratis para empezar, sin tarjeta. Solo pagas cuando quieras publicar con tu marca, y te llevas el código si algún día quieres.