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Cómo montar un catálogo con pedido por WhatsApp

Vendes por Instagram y por WhatsApp, y funciona. El problema no es la venta, es todo lo que la rodea: responder "¿cuánto cuesta?" cuarenta veces al día, buscar en medio de la conversación qué pidió la persona, y descubrir al preparar el paquete que el artículo se acabó.

Datos de 3 de septiembre de 2026

Esta guía trata de montar el catálogo que responde esas preguntas solo, sin sacar WhatsApp del camino.

Qué tiene que tener un catálogo con pedido

Cinco cosas. La mayoría de las soluciones entrega tres.

  1. Un catálogo que actualizas tú, sin pedírselo a nadie y sin rehacer una imagen;
  2. Precio y disponibilidad que no mienten. El artículo agotado desaparece o aparece como agotado, en vez de convertirse en una conversación incómoda después;
  3. Un carrito. Parece un detalle y no lo es: un pedido de un artículo es una conversación, uno de cinco sin carrito es un error de escritura esperando ocurrir;
  4. El pedido llegando a algún sitio que no sea la conversación. Este es el punto que lo decide todo, y la sección siguiente explica por qué;
  5. Historial por cliente, que es lo que convierte a un comprador en alguien que vuelve.

Por qué el pedido no puede vivir en la conversación

Mientras el pedido existe solo como mensaje, tiene los problemas de un mensaje: se entierra bajo otros, no se puede ordenar, no puedes contar cuántos entraron hoy, y desaparece del todo cuando cambias de móvil o cuando otra persona empieza a atender.

WhatsApp es excelente como canal de aviso y pésimo como base de datos. El catálogo que funciona es el que registra el pedido en algún sitio y usa WhatsApp para avisar, no al revés.

Los cuatro caminos, y dónde se rompe cada uno

Camino Cuesta Se rompe cuando
Instagram y WhatsApp a mano nada pasas de unos pocos pedidos al día, o contratas a la segunda persona
Catálogo de WhatsApp Business nada necesitas carrito, envío, variantes de talla o stock
Tienda lista o marketplace mensualidad y comisión quieres al cliente en tu base, no en la del marketplace
App o sitio propio mensualidad nunca, y por eso es el que más cuesta empezar

A mano. Es lo correcto al principio y es honesto decirlo. La señal de que llegó el momento no es el volumen, es que empiezas a equivocarte: un pedido olvidado, un precio viejo, un artículo vendido dos veces.

El catálogo de WhatsApp Business. Resuelve bien el escaparate y se detiene justo donde la venta empieza a ponerse seria: sin carrito, sin cálculo de envío, sin saber que un artículo se acabó y sin guardar nada sobre quién compró.

Tienda lista o marketplace. Llega hecha y cobra por ello dos veces, en la mensualidad y en la comisión. La segunda es la que duele: además del porcentaje, el cliente es de la plataforma, y recomenzar en otro sitio significa recomenzar la base.

App o sitio propio. Más trabajo para empezar y el único sin techo incorporado. Era caro; eso es lo que cambió en los últimos dos años.

Cómo montar el tuyo

Lo que sigue es el diseño que funciona, sea cual sea la herramienta con la que construyas.

Los datos

Tres colecciones, y no más que eso en la primera versión:

  • Producto: nombre, descripción, foto, precio, disponible (sí o no), categoría. Si vendes con variantes, una lista de opciones con su propio precio;
  • Pedido: cliente, artículos, total, forma de entrega, dirección cuando la haya, situación (recibido, en preparación, salió, entregado);
  • Cliente: nombre, teléfono, dirección. Nace del primer pedido; nadie tiene que rellenar un registro antes de comprar.

El error común aquí es guardar el pedido como un único bloque de texto. Si los artículos no son una lista, nunca podrás responder "cuál es el producto que más sale".

El flujo

Escaparate, artículo, carrito, datos de entrega, confirmación. Cinco pantallas, y la cuarta es donde se pierde la mayoría de las ventas: pide lo mínimo. Nombre, teléfono y dirección cuando es entrega. Cada campo de más es otra oportunidad de abandonar.

Dónde entra WhatsApp, y son dos sitios distintos

Esta es la distinción que casi todos los tutoriales confunden.

El enlace, que no necesita nada. Al confirmar, la app abre la conversación con el pedido ya escrito. Es un enlace wa.me con el mensaje en la dirección, funciona en cualquier móvil y no exige cuenta, API ni aprobación. Para la mayoría de los negocios esto basta, y es lo que deberías hacer primero.

La API, cuando quieres que el sistema hable solo. Confirmación automática, aviso de "salió para entrega", recordatorio de cita: para eso la app tiene que enviar un mensaje sin que nadie pulse nada, y ahí entra la WhatsApp Cloud API, con tu propia cuenta en Meta. Cuesta más conectarla y es lo que convierte la atención en un proceso.

En Fabapp el segundo camino es una integración que conectas con tu propia cuenta de Meta, y a partir de ahí la app envía confirmaciones y recordatorios sola. El primero es solo un botón, y no necesita integración alguna. Las integraciones y el resto de lo que hace la plataforma están en funciones.

Y el pago

Recibir el pedido y negociar el pago por mensaje es la mitad del trabajo. Con un medio de pago conectado, el cliente paga al confirmar y la conversación empieza con eso ya resuelto.

Aquí pesa la elección de la herramienta si vendes fuera de Estados Unidos: la mayoría de las plataformas asume Stripe, que no es el camino de quien necesita medios locales. Comprueba qué pasarelas acepta la herramienta antes de empezar, y no después de cargar el catálogo.

El prompt, para empezar esta tarde

Si vas a construir con IA, el resultado depende mucho más de la petición que de la herramienta. Este funciona:

Crea un catálogo de productos con pedido. Necesito: un escaparate con foto, nombre, precio y categoría; página de producto con descripción y botón de añadir al carrito; carrito con cantidad y total; pantalla de finalización pidiendo nombre, teléfono y dirección, con opción de recogida o entrega; y, al confirmar, abrir WhatsApp con el pedido ya escrito. Necesito también un área de administración donde doy de alta productos, marco un artículo como no disponible y veo los pedidos por situación: recibido, en preparación, salió para entrega, entregado.

Dos cosas hacen que ese prompt funcione, y valen para cualquier petición: dice quién usa cada pantalla (el cliente y tú) y dice qué pasa al confirmar. Una petición vaga devuelve una app vaga.

Cuando la primera versión esté en pie, pide los cambios de uno en uno. Envío por zona, cupón, horario, variante de talla: cada uno es una petición, y así compruebas una cosa a la vez en vez de recibir veinte pantallas sin saber por dónde empezar.

Qué comprobar antes de difundirlo

Tres pruebas, en este orden, y la tercera no la hace nadie:

  1. Haz un pedido de principio a fin, desde el móvil. No desde el ordenador: tus clientes van a comprar desde el móvil;
  2. Comprueba en el panel que el pedido llegó. El mensaje de éxito en pantalla es exactamente lo que también muestra un formulario roto;
  3. Marca un artículo como no disponible e intenta comprarlo. Es la prueba que caza el problema que más molesta al cliente.

Cuando ya esté funcionando

El catálogo es el principio. En el orden en que suele compensar:

Pago al confirmar, que reduce la conversación y el abandono. Historial del cliente, que es lo que permite el "¿lo de siempre?". Cupones y programa de fidelidad, cuando ya hay gente que vuelve. Y la app en las tiendas, cuando los que vuelven son suficientes para justificar un icono en su móvil.

En Fabapp el plan Free no pide tarjeta, y un catálogo con pedido es justo el tamaño de app que vale la pena levantar y probar antes de decidir nada.

Preguntas frecuentes

¿Necesito la API de WhatsApp para recibir pedidos?
No. El botón que abre la conversación con el pedido ya escrito es un enlace común y funciona sin ninguna cuenta. La API solo hace falta cuando quieres que el sistema envíe un mensaje solo, como una confirmación automática.
¿El catálogo de WhatsApp Business no resuelve esto?
Lo resuelve mientras el catálogo sea pequeño y los precios cambien poco. No tiene carrito, no calcula el envío, no guarda historial y no sabe cuándo se acabó un artículo.
¿Puedo cobrar dentro del flujo?
Sí, y es lo que separa recibir pedidos de vender. Con una pasarela conectada, el cliente paga antes de que empiece la conversación, y dejas de negociar el pago por mensaje.
¿Y si el cliente no usa WhatsApp?
El pedido queda registrado igual. WhatsApp es el canal de aviso, no el lugar donde vive el pedido, y esa distinción es lo más importante de esta guía.
¿Cuánto se tarda en montarlo?
La primera versión sale en una tarde. Lo que lleva tiempo es cargar el catálogo de verdad y decidir las reglas de entrega, y eso llevaría lo mismo en cualquier herramienta.
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Fuentes
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