Orden de trabajo con estados
Abierta, pendiente de aprobación, en ejecución, esperando pieza y finalizada, con hora en cada cambio. El cliente lo sigue desde el móvil.
Orden de trabajo, presupuesto aprobado por el cliente, historial por vehículo y agenda de puestos.
La discusión que consume a un taller es siempre la misma: qué se acordó. El presupuesto salió en papel, el cliente autorizó por teléfono, apareció una pieza de más, y al final nadie tiene el registro. Cuando el presupuesto es un registro que el cliente aprueba desde el móvil, y cada línea aprobada lleva hora, la discusión se acaba. El resto es agenda de puestos e historial del vehículo, que es lo que trae al cliente de vuelta en la revisión.
Quien llega a esta página está buscando
Lo que sale de aquí
No es una lista de funciones. Son las apps que la gente describe de verdad, y lo que la plataforma devuelve cuando lo hace.
Abierta, pendiente de aprobación, en ejecución, esperando pieza y finalizada, con hora en cada cambio. El cliente lo sigue desde el móvil.
Piezas y mano de obra línea a línea, enviados por enlace. La aprobación queda registrada con fecha y hora, y una línea nueva pide aprobación otra vez.
Todo lo que se le ha hecho a ese coche, con kilometraje y piezas cambiadas. Es lo que responde en el momento a la pregunta de la garantía.
Cuántos coches caben al día, y un aviso automático cuando llega el kilometraje o el plazo de la siguiente revisión.
Ya viene incluido
Base de datos, login, pagos y publicación forman parte de la plataforma, no son una lista de servicios que vas a conectar tú después.
Cada pantalla lee y escribe en modelos que puedes abrir, consultar y exportar. El dato es una base tuya desde el primer minuto, no una hoja de cálculo que la app finge leer.
Correo, enlace mágico y entrar con Google, con roles y propiedad por registro decididos por el propio Postgres. Una pantalla mal escrita no se convierte en una fuga, porque la base responde vacío.
Stripe, Pagar.me y Mercado Pago se conectan una vez. Tarjeta, Pix, boleto y suscripciones, con los campos de la tarjeta dibujados por una bóveda alojada que tu app nunca toca.
Un proyecto publicado de tres formas: en tu dominio, como icono en el móvil desde el navegador, y como binario firmado enviado bajo tu propia cuenta de tienda.
Títulos, metadatos, sitemap, datos estructurados e imágenes para compartir salen junto con la app. Las páginas se encuentran, no solo se enlazan.
React de verdad, editado línea a línea o haciendo clic en el elemento en pantalla, exportado en ZIP o enviado a tu GitHub. Sin ataduras que tengas que negociar para salir.
Cómo funciona
Son tres pasos, y el segundo es el que nadie se cree hasta que lo ve pasar.
Di qué hace la app y qué tiene que recordar. Sin diagrama, sin esquema, sin nombrar un solo framework.
Pantallas, modelos de datos, login y pagos aparecen mientras lees. Lo que no te guste, lo dices y cambia.
En línea en tu dominio en segundos, con historial de versiones detrás. La conversación del martes es la versión del martes.
Empieza aquí
Esto es un primer mensaje entero, no un eslogan. Pégalo, cambia los sustantivos por los tuyos, y tendrás una app a la que reaccionar en vez de una página en blanco.
Crea una app para un taller mecánico. Clientes con uno o más vehículos, cada uno con matrícula, marca, modelo, año y kilometraje; orden de trabajo abierta para un vehículo, con síntoma, diagnóstico, líneas de pieza y líneas de mano de obra, cada una con precio; el presupuesto se envía al cliente por enlace y él aprueba o rechaza línea a línea, quedando registrado con fecha y hora, y cualquier línea añadida después vuelve a aprobación; la orden tiene los estados abierta, pendiente de aprobación, en ejecución, esperando pieza y finalizada, con push al cliente en cada cambio; cada vehículo tiene historial completo de órdenes con kilometraje; agenda con límite de vehículos por día; aviso automático de revisión cuando pasa el plazo o el kilometraje; y un panel con órdenes abiertas, facturación por mes, tiempo medio de servicio y piezas más usadas.
Para empezar hoy
Una plantilla es una app funcionando, con datos dentro. Abre una, déjala a tu manera y publícala en tu propia cuenta.
Reserva de clases para un estudio con aforo limitado: créditos, una lista de espera que avanza sola y una lista de puerta que registra quién vino.
Una agenda de salón donde cada cita reserva el tiempo de arreglo, así un hueco en el panel es tiempo vendible de verdad — y un asistente que dice qué huecos merecen una llamada.
Preguntas
Lo aprueba. El presupuesto va por enlace, él lo abre en el navegador, ve pieza y mano de obra línea a línea y aprueba o rechaza. La aprobación se convierte en un registro con fecha y hora, que es exactamente lo que falta cuando la conversación fue por teléfono.
Sigue mirando
La mayoría de las apps acaba viviendo entre dos categorías. Nada te impide pedir las dos cosas en el mismo párrafo.
Solicitud, conductor asignado, precio por trayecto y seguimiento, con alta separada para pasajeros y conductores.
Horario por profesional, servicios con duraciones distintas, señal al reservar y recordatorio la víspera.
Clases con plazas limitadas, check-in, rutina por alumno y cuota cobrada como suscripción.
Agenda por profesional y por sala, ficha del paciente, mutua y privado, confirmación y recordatorio de cita.
Citas de peluquería canina, ficha por animal, bonos de sesiones y recordatorio para quien no ha vuelto.
Inscripción, entrada con código QR, acreditación en la puerta, programa y avisos para quien ya está dentro.
Disponibilidad por profesional, confirmación, recordatorios y check-in — la agenda de siempre, sin la hoja de cálculo.
Carta, carrito, coste de envío por zona, pago y seguimiento del pedido, en tu app y sin comisión de marketplace.
Carta digital con código QR, pedido en mesa, reservas y fidelización, sin depender de una carta en PDF.
Gratis para empezar, sin tarjeta. Solo pagas cuando quieras publicar con tu marca, y te llevas el código si algún día quieres.