Catálogo con filtros que la gente usa
Tipo, zona, habitaciones, plaza de garaje, rango de precio, venta o alquiler, con galería y mapa. Un inmueble vendido sale cambiando un campo.
Catálogo de inmuebles con fotos y filtros, captación de leads, visitas agendadas y embudo por agente.
El portal inmobiliario cobra por el anuncio y se queda el lead. La web propia resuelve la mitad: enseña el inmueble y no hace nada con quien se interesó. La mitad que cierra operaciones es la segunda, y es un CRM: el lead entra unido al inmueble que estaba viendo, cae en un agente, se convierte en visita agendada y tiene seguimiento con fecha. Aquí las dos mitades son la misma app y la misma base de datos.
Quien llega a esta página está buscando
Lo que sale de aquí
No es una lista de funciones. Son las apps que la gente describe de verdad, y lo que la plataforma devuelve cuando lo hace.
Tipo, zona, habitaciones, plaza de garaje, rango de precio, venta o alquiler, con galería y mapa. Un inmueble vendido sale cambiando un campo.
Quien rellena el formulario entra en el embudo ya con el inmueble que estaba mirando, que es la diferencia entre un contacto y una oportunidad.
El interesado elige hora en la agenda del agente responsable, y ambas partes reciben confirmación y recordatorio.
Tus etapas, tareas con fecha, y cada agente viendo solo sus propias oportunidades. El responsable lo ve todo, con conversión por etapa y por persona.
Ya viene incluido
Base de datos, login, pagos y publicación forman parte de la plataforma, no son una lista de servicios que vas a conectar tú después.
Cada pantalla lee y escribe en modelos que puedes abrir, consultar y exportar. El dato es una base tuya desde el primer minuto, no una hoja de cálculo que la app finge leer.
Correo, enlace mágico y entrar con Google, con roles y propiedad por registro decididos por el propio Postgres. Una pantalla mal escrita no se convierte en una fuga, porque la base responde vacío.
Stripe, Pagar.me y Mercado Pago se conectan una vez. Tarjeta, Pix, boleto y suscripciones, con los campos de la tarjeta dibujados por una bóveda alojada que tu app nunca toca.
Un proyecto publicado de tres formas: en tu dominio, como icono en el móvil desde el navegador, y como binario firmado enviado bajo tu propia cuenta de tienda.
Títulos, metadatos, sitemap, datos estructurados e imágenes para compartir salen junto con la app. Las páginas se encuentran, no solo se enlazan.
React de verdad, editado línea a línea o haciendo clic en el elemento en pantalla, exportado en ZIP o enviado a tu GitHub. Sin ataduras que tengas que negociar para salir.
Cómo funciona
Son tres pasos, y el segundo es el que nadie se cree hasta que lo ve pasar.
Di qué hace la app y qué tiene que recordar. Sin diagrama, sin esquema, sin nombrar un solo framework.
Pantallas, modelos de datos, login y pagos aparecen mientras lees. Lo que no te guste, lo dices y cambia.
En línea en tu dominio en segundos, con historial de versiones detrás. La conversación del martes es la versión del martes.
Empieza aquí
Esto es un primer mensaje entero, no un eslogan. Pégalo, cambia los sustantivos por los tuyos, y tendrás una app a la que reaccionar en vez de una página en blanco.
Crea una app para una inmobiliaria. Inmuebles con tipo, finalidad de venta o alquiler, zona, dirección, superficie, habitaciones, baños, plazas de garaje, precio, gastos de comunidad, galería de fotos, descripción y situación de disponible, reservado o vendido; una búsqueda pública con filtros por tipo, zona, rango de precio y habitaciones, y cada inmueble con página propia hecha para los buscadores; un formulario de interés en cada inmueble que crea un lead ya vinculado a él; agentes con alta propia, cada uno viendo solo sus propios leads e inmuebles; visitas agendadas en la agenda del agente responsable, con confirmación y recordatorio para ambas partes; embudo con las etapas contacto, visita agendada, visita hecha, oferta y cerrado, con tareas y fecha de seguimiento; y un panel del responsable con leads por origen, conversión por etapa y por agente, e inmuebles más visitados.
Para empezar hoy
Una plantilla es una app funcionando, con datos dentro. Abre una, déjala a tu manera y publícala en tu propia cuenta.
Un CRM de ventas cuyo coach lee la oportunidad y dice cuál es el siguiente paso.

Un sitio institucional para una empresa de servicios: catálogo, portafolio, blog y planes de mantenimiento, con un panel que recibe cada solicitud de presupuesto.
Preguntas
Salen. Cada inmueble tiene una página pública cuyo título, metadatos, datos estructurados e imagen para compartir se generan junto con la app, además del sitemap. Es justo lo que no tiene un catálogo dentro de un sistema cerrado.
Sigue mirando
La mayoría de las apps acaba viviendo entre dos categorías. Nada te impide pedir las dos cosas en el mismo párrafo.
Embudos, leads, propuestas y seguimiento — un CRM con la forma de tu proceso, no del de otra persona.
Carta, carrito, coste de envío por zona, pago y seguimiento del pedido, en tu app y sin comisión de marketplace.
Solicitud, conductor asignado, precio por trayecto y seguimiento, con alta separada para pasajeros y conductores.
Carta digital con código QR, pedido en mesa, reservas y fidelización, sin depender de una carta en PDF.
Horario por profesional, servicios con duraciones distintas, señal al reservar y recordatorio la víspera.
Clases con plazas limitadas, check-in, rutina por alumno y cuota cobrada como suscripción.
Módulos, clases en vídeo, progreso del alumno, certificado y cobro por curso o por suscripción, con el vídeo alojado aquí.
Agenda por profesional y por sala, ficha del paciente, mutua y privado, confirmación y recordatorio de cita.
Citas de peluquería canina, ficha por animal, bonos de sesiones y recordatorio para quien no ha vuelto.
Gratis para empezar, sin tarjeta. Solo pagas cuando quieras publicar con tu marca, y te llevas el código si algún día quieres.