Cuánto cuesta una app de delivery
Esta cuenta tiene algo que las otras no: ya estás pagando por una, aunque no la tengas. La comisión del marketplace es el precio del delivery que usas hoy, y es contra ella que hay que comparar cualquier alternativa.
El coste que ya existe
El marketplace cobra un porcentaje sobre cada pedido. La franja va desde cerca del 12% cuando entregas tú hasta cerca del 30% cuando entrega la plataforma, más una cuota mensual en algunas modalidades.
Lo importante no es el número exacto, es su forma: es porcentual, así que crece con tu facturación y no tiene techo. Un restaurante que factura R$ 40.000 al mes en delivery paga, al 20%, R$ 8.000 al mes. Casi cien mil al año.
Los tres caminos, con la cuenta hecha
Agencia. Una app de delivery está entre los proyectos más caros del catálogo: catálogo, carrito, pago, entrega, área del repartidor y panel. De decenas a cientos de miles, más mantenimiento.
Freelance. Mucho más barato, el mismo alcance y el mismo riesgo de continuidad. Suma servidor y base de datos, que aquí no son simbólicos.
Plataforma. Suscripción fija. En Fabapp, el Free construye y publica en la web, y los planes de pago van de R$ 99 a R$ 1.099 al mes. Pagas lo mismo con 50 o con 5.000 pedidos.
Contra un 20% de comisión, R$ 249 al mes empatan con R$ 1.245 de facturación en delivery. Por encima, cada peso que pasa por tu app en vez del marketplace se queda contigo.
Lo que desaparece del presupuesto y luego vuelve
- la tasa de la pasarela, que existe en cualquier escenario y no es de la plataforma;
- la entrega, que es el coste real del delivery y no cambia con la app: repartidor propio, app de repartidores o recogida en local;
- la cuenta de desarrollador, si quieres las tiendas: US$ 25 una vez en Google, US$ 99 al año en Apple;
- la adquisición. Este es el grande. El marketplace cobra caro porque trae clientes nuevos. Tu app no, así que tienes que contar quién va a avisar de que existe: el envase, el código QR del mostrador y las redes que ya tienes.
El arreglo que suele funcionar
Casi nadie sale del marketplace de golpe, y no hace falta. Lo que funciona es mantener los dos y mover a la app propia a quien ya compró: el cliente recurrente, que volvería igual, y cuya comisión es la que más duele justamente por no haber comprado nada nuevo.
Un cupón impreso en la bolsa con el enlace de tu app cuesta céntimos y convierte a quien ya le gustó la comida.
El resumen
- el coste de referencia no es cero, es la comisión que ya pagas;
- la comisión es porcentual y crece; la plataforma es fija y no;
- la app propia no trae clientes nuevos, retiene los que ya tienes;
- la tasa de pago y el coste de entrega siguen en cualquier escenario;
- empieza por los recurrentes y mantén el marketplace para descubrimiento.
Lo que se puede montar está en app de delivery, y la comparación en cómo crear una app tipo Uber Eats.